¿Por qué beber una infusión de hojas de laurel?
Preparar una infusión de laurel es, sobre todo, regalarse un momento de paz. Su aroma sutilmente amaderado y reconfortante invita naturalmente a la relajación. Disfrutada caliente, esta infusión suele asociarse con una sensación de bienestar digestivo, relajación y calma interior.
Algunas personas lo incorporan a su rutina nocturna para facilitar la transición al descanso, mientras que otras lo prefieren por la mañana para empezar el día con suavidad. La clave no está en la promesa de resultados espectaculares, sino en la regularidad y la intención que se le ponga a este ritual de bienestar .
Los ingredientes necesarios
Para preparar esta infusión sencilla y natural, necesitas muy poco:
- 1 litro de agua
- Aproximadamente 30 g de hojas de laurel secas
- Opcional: una cucharadita de miel para endulzar.
Elija hojas de alta calidad, bien secas y que provengan de una fuente confiable para disfrutar plenamente de sus aromas.
La preparación, paso a paso
- Comience vertiendo 1 litro de agua en una cacerola y llévela a ebullición.
- Una vez que el agua esté hirviendo, agregue las hojas de laurel.
- Déjalas infusionar durante 5 a 10 minutos a fuego lento , sin prolongar excesivamente el calentamiento para conservar sus aromas.
- Luego retira la olla del fuego, tápala y déjala reposar otros 5 minutos . Este tiempo de reposo permite que los sabores se desarrollen plenamente.
- Filtrar la mezcla y luego verter la infusión en una taza.
Puedes beberlo solo, para apreciar plenamente su sabor, o añadir un poco de miel si te gustan las notas más dulces.