¿Te cuesta encontrar la postura correcta para dormir? ¿Te despiertas a veces cansado, con el cuello rígido o las piernas pesadas? ¿Y si el problema se debiera simplemente a tu postura al dormir? A partir de cierta edad, la forma en que dormimos puede influir mucho en nuestra salud, especialmente en la de nuestro corazón y cerebro. ¿Boca arriba, de lado o en posición fetal? Analicemos la mejor postura para dormir y, lo que es más importante, la que debes evitar.
Dormir boca arriba: cómodo, pero no para todos.

Acostarse boca arriba suele considerarse una postura relajante, sobre todo para la columna. Sin embargo, para las personas mayores de 60 años, a veces puede causar más molestias que beneficios. ¿Por qué? Porque puede dificultar la circulación sanguínea, especialmente en el cuello y la cabeza.
Con la edad, los vasos sanguíneos se vuelven más frágiles, y dormir boca arriba puede comprimirlos ligeramente, lo que ralentiza el flujo sanguíneo. Esto puede aumentar el riesgo de oxigenación deficiente, microcoágulos o molestias cardíacas. Esto no significa que debamos evitar por completo esta postura, pero limitarla es una valiosa medida preventiva.