Si su estómago o vesícula biliar se irritan con facilidad, el jengibre a veces puede empeorar las molestias digestivas.
Una alternativa calmante : la manzanilla o el aloe vera, en su forma comestible suave, son conocidos por su efecto calmante y relajante, ideal después de las comidas.
El hábito correcto que se debe adoptar a diario.

La clave no está en eliminar el jengibre por completo, sino en aprender a escuchar a tu cuerpo. Una pizca ocasional en un plato no tiene el mismo impacto que un consumo diario y concentrado. Ante la duda, opta por la variedad, la sencillez y los sabores que te hagan bien sin alterar tu organismo, para que puedas cuidarte con suavidad .
Dado que el jengibre no siempre es el aliado para el bienestar que imaginamos, la clave está en elegir lo que te haga sentir bien, con confianza y sentido común.
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