Lo añadimos con frecuencia a infusiones, platos reconfortantes o zumos caseros, convencidos de que le hacemos bien a nuestro cuerpo… Pero ¿y si este impulso no siempre es el adecuado? El jengibre goza de una excelente reputación, pero, como suele ocurrir con los ingredientes naturales, todo depende del contexto. Según tu situación personal, quizás sea mejor ir con calma. Antes de relegar definitivamente este rizoma a tu cocina —o, por el contrario, reincorporarlo con más criterio—, analicemos la situación juntos, con tranquilidad y sin dramatismos.
Por qué el jengibre no es apto para todos

El jengibre es apreciado por su sabor vigorizante y su efecto energizante. Favorece la digestión y proporciona una agradable sensación de calor. Sin embargo, su acción estimulante a veces puede resultar demasiado intensa para algunas personas debilitadas o particularmente sensibles. En estos casos, la moderación —o incluso evitarlo— se convierte en un verdadero acto de autocuidado.
-
Cuando prestamos atención a la fluidez de la sangre
Continúa leyendo con «SIGUIENTE »»»
ANUNCIO ANUNCIO