
Buenas noticias: no necesitas seguir recetas complicadas para disfrutar de las cualidades de la remolacha.
Aquí tienes algunas ideas sencillas para integrarlo fácilmente en tu cocina:
- rallado crudo en una ensalada con limón y aceite de oliva
- asado al horno con hierbas aromáticas
- mezclado con jugo de zanahoria, manzana o naranja.
- cortado en rodajas finas en un tazón de verduras
- añadido a un plato de arroz para darle un toque de color.
Unas pocas porciones a la semana son suficientes para variar los placeres y beneficiarse de sus nutrientes.