Si alguna vez te ha despertado un dolor repentino en la pierna en plena noche, sabes lo molestos que pueden ser los calambres nocturnos.
Suelen aparecer en la pantorrilla o el pie, y aunque no son peligrosos, interrumpen el descanso y pueden volverse un problema si se repiten con frecuencia.
Una de las causas más comunes es no estar bien hidratado o tener bajos ciertos minerales como el potasio, magnesio, calcio o sodio.
Estos elementos son clave para que los músculos funcionen bien, y si hay un desbalance, pueden aparecer los espasmos.
VER VIDEO COMPLETO
También influye pasar mucho tiempo en la misma postura, especialmente con las piernas estiradas.
A esto se suman factores como la edad, el embarazo, hacer mucho esfuerzo físico o tomar ciertos medicamentos (como diuréticos o estatinas).
Para prevenirlos, hay algunas cosas sencillas que puedes hacer.
Lo primero es tomar suficiente agua a lo largo del día.
También ayuda comer alimentos ricos en minerales, como plátanos, nueces o espinacas.
Continúa leyendo con «SIGUIENTE »»»