Como todas las hierbas aromáticas concentradas, la salvia es maravillosa cuando se usa con moderación. Los aceites esenciales, en particular, requieren mucha precaución y solo deben usarse bajo la supervisión de un profesional.
Si estás embarazada, en periodo de lactancia, tienes sensibilidad a ciertas plantas o estás recibiendo algún tratamiento específico, lo mejor es consultar con un experto antes de consumirlas con regularidad. Para la mayoría, usarlas en la cocina o en infusiones sigue siendo la forma más suave, sencilla y segura de disfrutarlas: un verdadero gesto de bienestar natural .
La salvia es, en definitiva, esa pequeña planta discreta que reinventa tus recetas y perfuma tus rituales de bienestar con elegancia y sencillez.
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