ropa diseñada con cariño y para el día a día.
Entonces la vida volvió a la normalidad.
La llamada telefónica que lo cambió todo
Una tarde cualquiera, sonó el teléfono. Una empresa especializada en ropa infantil había descubierto su proyecto.
Sus creaciones habían impresionado al equipo.
La empresa quería desarrollar una línea inspirada en sus ideas, mediante una colaboración remunerada.
Importe estimado del contrato: más de 460.000 euros durante su vigencia.
Pensé que había oído mal.
Me senté, respiré hondo y les pedí que repitieran el número.
Cuando se lo anuncié a las niñas en lenguaje de señas, se quedaron paralizadas y luego estallaron de alegría: “¡¿QUÉ?!”
No buscaban hacerse famosos.
Simplemente querían que otros niños como ellos se sintieran cómodos con su ropa.
Y es precisamente esa autenticidad lo que convenció a la empresa.
Mucho más que un éxito financiero
Por supuesto, esta suma podría transformar nuestra vida cotidiana:
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