
Buenas noticias: ¡el amaranto se puede cocinar igual que las espinacas! Su sabor es suave y ligeramente terroso. Aquí tienes algunas ideas sencillas para incorporarlo a tus platos:
- En ensaladas : Brotes tiernos crudos, para combinar con rúcula o lechuga.
- Frito en sartén : ¡Con un chorrito de aceite de oliva y un diente de ajo, está delicioso!
- En un batido verde : Un auténtico aporte de vitaminas en el desayuno.
- En una sopa o crema : Aporta dulzor y color.
- Como infusión o zumo casero : Original y perfecto para reponer la ingesta de minerales.