ANUNCIO

“SI TIENES SALDO, TE DOY EL DOBLE” — SE RIÓ EL GERENTE… SIN IMAGINAR QUE AL DÍA SIGUIENTE EL BANCO ENTERO TEMBLARÍA.

ANUNCIO
ANUNCIO

A la mañana siguiente, el banco abrió sus puertas como cualquier otro día.

Pero no era un día cualquiera.

A las nueve en punto, una camioneta negra se estacionó frente a la sucursal. Bajó primero el Dr. Paulo, impecable en su traje gris. Luego descendió un hombre de cabello plateado, postura recta y mirada firme.

Augusto Moreira.

Director Regional del Banco Progreso.

Entró sin anunciarse.

El murmullo comenzó de inmediato.

Samuel, desde su oficina de cristal, vio la escena y sintió un leve cosquilleo en el estómago. No de emoción.

De alerta.

Augusto no saludó a nadie primero.

Se dirigió al centro del salón.

—Quiero que todos los empleados estén presentes —dijo con voz clara.

La autoridad no necesita gritar.

Samuel salió intentando sonreír.

—Director, qué sorpresa…

—¿Es usted Samuel Fontana?

—Sí, señor.

Continúa leyendo con «SIGUIENTE »»»

ANUNCIO
ANUNCIO