Si tu mirada se posó en la primera mariposa, probablemente seas una persona estable y tranquila.
En tiempos difíciles, mantienes la calma. No te dejas llevar fácilmente por el estrés del entorno y sabes cuándo tomar distancia. Precisamente por eso, quienes te rodean suelen recurrir a ti: eres un verdadero pilar de apoyo.
¿Tu fortaleza? Una serenidad natural, discreta pero valiosa en el día a día.