Un estilo de vida diario más activo
En la década de 1970, la vida cotidiana implicaba mucho más movimiento que hoy en día. Caminar al trabajo, subir escaleras, ir de compras sin coche y pasar tiempo al aire libre eran actividades habituales. Sin darnos cuenta, estas sencillas acciones contribuían a un gasto energético regular y a un estilo de vida activo .