El aceite de ricino estimula la microcirculación del cuero cabelludo y nutre el folículo piloso. El resultado: cabello más fuerte, crecimiento constante y brillo natural.
-
Piel tersa al despertar
Rica en ácidos grasos, penetra profundamente en la epidermis, retiene la humedad y suaviza las líneas de expresión. Aplicada antes de acostarse, deja la piel flexible y radiante, sin dejar residuos grasos.
-
Un relajante muscular natural
Gracias a sus propiedades antiinflamatorias, es un excelente aceite para masajes. Un poco de aceite sobre los hombros o las piernas cansadas y la relajación llegará poco a poco.
-
Pestañas y cejas fortalecidas
Basta con una sola gota en un hisopo de algodón: las pestañas se ven más tupidas y las cejas mejor definidas. Un truco de belleza sencillo y económico.
-
Un ritual relajante para dormir mejor.
Su delicada fragancia y textura envolvente favorecen la relajación. Con solo masajear unas gotas en las manos o los pies, podrás relajar cuerpo y mente antes de dormir.