Como cualquier remedio natural, el aceite de ricino debe probarse en una pequeña zona de la piel antes de usarlo para descartar cualquier riesgo de alergia.
Si se ingiere, es recomendable consultar con un profesional de la salud: en dosis altas, puede irritar el sistema digestivo.
El pequeño ritual nocturno que lo cambia todo
Unas gotas, un masaje, un momento para ti. Ese es el secreto. El aceite de ricino no es una poción mágica, sino un hábito beneficioso que nutre el cuerpo y calma la mente.
Así que esta noche, antes de irte a dormir, deja que haga su magia. Y mañana por la mañana, entenderás por qué tantas mujeres hablan de él.
“Nadie me lo dijo… pero realmente funciona.”
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