
Menos conocida que el aloe vera, la crassula está repleta de beneficios cuando se usa externamente. Gracias a su alto contenido de flavonoides, es naturalmente calmante, antiséptica y ligeramente antiinflamatoria. Pero cuidado: no es una planta con virtudes universales. Úsela siempre con precaución y nunca la ingiera. ¿Por qué? Porque puede contener arsénico de forma natural. Dicho esto, no se preocupe: las variedades cultivadas en maceta en casa prácticamente no representan ningún riesgo, ya que su tierra tiene bajo contenido de elementos nocivos.