
Sus hojas gruesas y jugosas son perfectas para dolencias cotidianas. Aquí tienes algunos consejos sencillos:
- Callosidades : Retire la fina capa de una hoja fresca, colóquela directamente sobre la zona endurecida, sujétela con una venda y déjela actuar durante la noche. Al despertar, notará la piel visiblemente más suave.
- Quemaduras leves (sin ampollas) : aplique suavemente una sábana partida por la mitad para aliviar las molestias.
- Para cortes, rasguños o moretones : prepare una pasta triturando hojas frescas. Aplíquela, cúbrala con una venda y cámbiela cada dos horas.
- Picaduras de insectos : aplique el jugo de las hojas cada dos horas para aliviar la zona y reducir la hinchazón.