¿Sabías que esta innovación no es nueva? La idea se popularizó en Australia en la década de 1980, antes de extenderse por todo el mundo. Esto demuestra cómo un pequeño botón puede cruzar océanos y cambiar nuestros hábitos.
Adoptar buenos hábitos diarios

Para que este sistema sea totalmente eficaz, todo es cuestión de automatización:
- Para necesidades pequeñas : pulse el botón de reducción (normalmente un semicírculo o una pequeña gota).
- Para necesidades de mayor tamaño : elija el botón grande (a menudo un círculo sólido o una línea gruesa).
Un hábito muy sencillo que, multiplicado por el número de visitas al baño, se convierte en un verdadero beneficio ecológico.