
¿Quién no ha soñado con remojar sus pies cansados en un recipiente con agua tibia después de un largo día? Para potenciar el efecto relajante, añade un puñado de cáscaras de ajo. Gracias a sus propiedades calmantes , estimulan la circulación y alivian la tensión. ¿Lo mejor? También ayudan a neutralizar los olores, dejando tus pies con una sensación de frescura y relajación. ¡Un ritual de mimos para probar esta noche!