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La envió a PRISIÓN embarazada por otra mujer……

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Sin embargo, la verdadera y devastadora bofetada de realidad no fue reconocer a Isabela, sino clavar su vista en los dos niños que caminaban a su lado. Fue un impacto biológico brutal, un latigazo en lo más profundo de su ADN.

Aquellos dos rostros infantiles eran espejos exactos de su propia infancia. La forma de la mandíbula, el arqueo de las cejas, la intensidad de la mirada. Mateo sintió que el suelo de mármol ajedrezado desaparecía bajo sus pies italianos.

El aire se volvió espeso y asfixiante. A su lado, Valeria, ajena por completo al terremoto emocional de su marido, frunció el seño con desdén. ¿Quién diablos es esa advenediza a la que todos miran como si fuera la Virgen de la Macarena?

Siceó con veneno. Pero Mateo ya no la escuchaba. Un cóctel tóxico de pánico serval, incredulidad y un repentino y enfermizo instinto de posesión territorial se apoderó de sus sentidos, creyendo estúpidamente que aún conservaba algún tipo de ascendencia sobre la mujer que una vez lo idolatró.

se separó de Valeria y comenzó a abrirse paso a empellones entre los invitados de etiqueta, ignorando las quejas de los marqueses y condes a los que apartaba de su camino.

Interceptó a Isabela en el centro exacto del salón principal, justo debajo de la araña de cristal más grande. El corrillo de empresarios que adulaban a la presidenta del grupo de La Vega se hizo a un lado instintivamente, intuyendo la tensión eléctrica.

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