A primera vista, la imagen parece representar una selva densa: raíces entrelazadas, ramas, hojas espesas y vegetación casi impenetrable. Pero, como suele ocurrir con las ilusiones ópticas, el secreto reside en los detalles.
Al observar con más detenimiento, emergen gradualmente varias siluetas de animales. Algunos divisan rápidamente un tucán posado en una rama. Otros distinguen un perezoso que cuelga tranquilamente de una ramita. Una serpiente también parece camuflarse cerca del suelo, mientras que un mono se distingue entre el follaje.
Y eso no es todo: algunos observadores afirman haber avistado un gran felino escondido en un rincón de la imagen, perfectamente camuflado entre los patrones de la selva.
¿La parte más divertida? Cada persona ve una cantidad diferente de animales: tres para algunos, cuatro para otros… y a veces cinco o más para los más observadores.