-
El jengibre: No lo cortes en trozos grandes. Rállalo para que suelte sus aceites esenciales y beneficios antiinflamatorios.
-
La temperatura: Úsalo agua tibia, nunca hirviendo (para no matar las propiedades de la vitamina C del limón).
-
El momento: Beberlo en ayunas, 20 minutos antes de cualquier alimento.
No soy médico, y esto no reemplaza un tratamiento profesional, pero te aseguro que después de una semana, verás una diferencia que no solo sentirás tú, sino que todos a tu alrededor notarán.
¿Y tú? ¿Has intentado cambiar algún hábito diario por algo más natural? Cuéntame tu experiencia en los comentarios, ¡me encantaría leerte!
Continúa leyendo con «SIGUIENTE »»»