ANUNCIO

Cómo Preparar un Remedio Casero de Ajo y Clavo

ANUNCIO
ANUNCIO

Por su parte, el ajo debe su fama medicinal a la alicina, un compuesto azufrado que se libera únicamente cuando el diente de ajo crudo es machacado, picado o triturado. La alicina actúa como un antibiótico natural de amplio espectro, mostrando eficacia contra bacterias, virus y hongos sin generar la resistencia que suelen provocar los fármacos sintéticos. Numerosos estudios clínicos respaldan que el consumo regular de ajo ayuda de manera significativa a regular los niveles de colesterol LDL (el colesterol malo), reducir la presión arterial alta al promover la vasodilatación, y prevenir la agregación plaquetaria, disminuyendo así el riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares.

Cómo Preparar un Remedio Casero de Ajo y Clavo

Para aprovechar al máximo los beneficios de estos dos ingredientes de forma segura y efectiva desde la comodidad de tu hogar, la preparación de una infusión o té concentrado es el método más accesible y tradicional.

1.Preparar los ingredientes:Requiere 10 min de reposo.

Toma un diente de ajo fresco y pélalo. Con la hoja de un cuchillo o un mortero, machácalo firmemente para romper sus paredes celulares. Déjalo reposar en la tabla durante 10 minutos a temperatura ambiente; este tiempo es indispensable para que las enzimas reaccionen y se forme la alicina. Mientras tanto, separa 3 o 4 clavos de olor enteros.

2.Calentar el agua:No dejes que hierva con los ingredientes.

Pon a calentar una taza de agua (aproximadamente 250 ml). Justo en el momento en que empiece a hervir, apaga el fuego. Es fundamental no hervir el ajo ni el clavo directamente, ya que las temperaturas excesivamente altas y prolongadas destruyen la alicina y evaporan el eugenol.

3.Infusión y reposo:De 8 a 10 minutos.

Continúa leyendo con «SIGUIENTE »»»

ANUNCIO
ANUNCIO