Coloca la planta cerca de una ventana orientada al este o al norte, donde reciba luz natural pero no luz solar directa. En verano, le conviene estar al aire libre en semisombra para fortalecerse antes de florecer.
Riego controlado
Este cactus agradece la humedad constante. Riégalo en cuanto la superficie de la tierra se seque, pero evita el exceso de riego. En otoño, reduce ligeramente el riego para favorecer la formación de brotes. En invierno, simplemente mantén un ambiente húmedo, sobre todo si tu casa tiene calefacción.
El secreto para una floración espectacular
El cactus de Navidad es un poco delicado: para florecer, necesita experimentar el cambio de estaciones. Al final del verano, déjelo reposar de 6 a 8 semanas en una habitación fresca (entre 12 y 15 °C) y con poca luz. Este periodo de reposo es esencial: ¡es lo que desencadena la floración!
A partir de septiembre, recrea las condiciones de días más cortos: tu planta necesita de 12 a 14 horas de oscuridad por noche . Si tu habitación es demasiado luminosa, cúbrela con cartón o colócala en un rincón con poca luz. Después de unas semanas, aparecerán pequeños brotes; ¡no muevas la planta a partir de ese momento, o se caerán!