A menudo evitamos hablar de ello, incluso entre amigos. Sin embargo, notar un olor íntimo inusual no es motivo de vergüenza; al contrario, suele ser una señal de que nuestro cuerpo nos está enviando un mensaje. Entonces, ¿a qué debes prestar atención? Y sobre todo, ¿cómo puedes recuperar la frescura y la comodidad sin entrar en pánico ni complicar las cosas? Te lo contamos todo (¡sin tabúes, lo prometemos!).
Cuando se rompe el equilibrio: causas comunes
Una flora íntima, algo desorientada.

Nuestra flora vaginal es un verdadero ejército de bacterias beneficiosas que cuidan de nuestro bienestar. Pero a veces se produce un desequilibrio. El resultado: la aparición de olores, flujo inusual o sensación de incomodidad. Dos desequilibrios comunes pueden ser la causa:
- Vaginosis bacteriana, a menudo caracterizada por un olor fuerte, algo parecido al del pescado, con flujo grisáceo y líquido.
- La candidiasis, por otro lado, suele producir una secreción espesa y blanca, con un olor ligeramente agrio.
No es algo raro ni grave, pero lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recuperar el equilibrio rápidamente.