Para la crema pastelera:
2 tazas de leche entera
4 yemas de huevo
1/2 taza de azúcar
1/4 taza de maicena
1 cucharadita de esencia de vainilla
Ralladura de limón (opcional, para un toque cítrico)
Preparación paso a paso :
1. Crema pastelera: suavidad en cada bocado
Comienza calentando la leche en una olla con la vainilla y la ralladura de limón (si la usas). En un bol aparte, bate las yemas con el azúcar hasta que blanqueen, luego incorpora la maicena y mezcla bien. Vierte un poco de la leche caliente sobre esta mezcla para templarla, luego viértelo todo de nuevo en la olla.
Cocina a fuego medio, removiendo constantemente con unas varillas, hasta que la crema espese (unos 5-7 minutos). Retírala del fuego, cubre la superficie con papel film para evitar que se forme costra y deja enfriar completamente.
2. Masa de cannoli: el secreto de la textura crujiente
En un bol, mezcla la harina, el azúcar, el cacao (si lo usas) y la sal. Añade la mantequilla fría y trabaja con los dedos hasta obtener una textura arenosa. Incorpora el huevo y el vino, amasando hasta que quede homogénea. Envuelve la masa en film y déjala reposar 30 minutos en la nevera.
Estira la masa muy fina (unos 2 mm) y corta círculos o óvalos. Enróllalos alrededor de los moldes para cannoli, sellando los bordes con un poco de huevo batido. Fríe en aceite caliente (180°C) hasta que estén dorados y crujientes. Escúrrelos sobre papel absorbente y déjalos enfriar.
3. Montaje final: el toque mágico
Una vez que los cannoli y la crema estén fríos, rellena los tubos con la crema pastelera usando una manga pastelera. Espolvorea azúcar glas por encima y decora los extremos con chips de chocolate, pistachos picados o fruta confitada para un acabado profesional.
Consejos para unos cannoli perfectos
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