Todo cambió una mañana de 2008 cuando un fuerte dolor de cabeza lo llevó a ser ingresado de urgencia en un hospital de Lynchburg, Virginia. Las pruebas revelaron una rara meningitis bacteriana, causada por E. coli , que literalmente le estaba paralizando el cerebro. Eben cayó en un coma profundo y fue declarado en estado vegetativo, prácticamente sin posibilidades de sobrevivir.
Siete días en coma profundo: una experiencia extracorporal
Durante siete días, Eben Alexander vivió una experiencia que ni él ni sus colegas pudieron explicar. Al despertar, relató:
“Yo estaba allí, fuera de mi cuerpo…”
Describió nubes blancas y rosadas contra un cielo azul y negro, pobladas por «seres translúcidos» bañados en una luz inexplicable. Estos seres, a los que llamó «modos superiores de existencia», emanaban una alegría profunda, casi tangible. Según él, esta experiencia era más real que su vida terrenal y no podía ser simplemente producto de su imaginación.
Una convicción destrozada
Para un médico acostumbrado a explicar todos los fenómenos a través de la ciencia, este testimonio fue excepcional. Eben Alexander afirma:
“Antes era escéptico. Ahora sé que es una realidad. Las almas coexisten en un lugar único donde el amor es fundamental.”
Su experiencia fue publicada en 2012 en un libro que se convirtió en un éxito de ventas, donde intenta conciliar las observaciones médicas con esta misteriosa y luminosa realidad.