Buenas noticias: nada podría ser más sencillo.
- Calentar el agua sin que llegue a hervir (aproximadamente a 90 °C).
- Añade una cucharadita de hojas de romero (frescas o secas).
- Déjelo reposar durante 5 minutos.
- Cuela y disfruta, quizás con una cucharada de miel.
Disfrútalo lentamente al despertar.
Los reflejos correctos a adoptar
Para disfrutar plenamente de los beneficios del romero, aquí tienes algunas reglas sencillas:
- Opta por un consumo moderado
- Alterna con otras infusiones de hierbas para variar tu consumo.
- Escucha a tu cuerpo y observa sus reacciones.
Y, sobre todo, ten en cuenta que se trata de un apoyo natural, no de una solución milagrosa.