¡Sorpresa! La ortiga también se está abriendo camino en nuestras rutinas de belleza.
En el cuidado del cabello, se valora especialmente por devolverle fuerza y cuerpo. Muchos lo utilizan en infusión o como loción para el cuero cabelludo.
Para la piel, es ideal para purificar y reequilibrar, especialmente cuando la tez carece de luminosidad.
En la cocina: un toque original y sabroso
Sí, la ortiga es comestible… e incluso puede convertirse en un ingrediente clave en tus recetas.
Una vez cocida, pierde su sabor picante y revela un sabor suave, similar al de las espinacas. Es perfecta para sopas, guisos o incluso preparaciones más creativas como el pesto casero.
Es una forma sencilla de añadir un toque original y natural a tu cocina.