
Para los hombres, la historia toma un rumbo diferente.
La ropa de hombre siempre se ha visto influenciada por la practicidad. Con los botones colocados a la derecha, era más fácil arreglarse la ropa rápidamente.
Este detalle facilitó ciertas tareas cotidianas, especialmente cuando se requería rapidez. Con el tiempo, esta característica se convirtió en la norma, sin que nadie la cuestionara.