¿Te ha pasado que sientes esa molestia constante por una infección y los remedios de farmacia parecen no ser suficiente? Terminas cansado de tomar pastillas, con el estómago revuelto y sin ver mejoras rápidas. Lo peor es que estas molestias regresan una y otra vez, quitándote energía para disfrutar el día. Pero qué tal si te digo que en tu cocina ya tienes un aliado poderoso que generaciones han usado… y al final de este artículo te revelo el secreto mejor guardado para sacarle todo el provecho.
¿Por qué el ajo es tan especial para tu salud diaria?
Desde hace miles de años, el ajo forma parte de la cocina mexicana y de muchas culturas. No es casualidad que nuestras abuelitas lo agregaran a todo.
La razón está en un compuesto natural llamado alicina, que se libera cuando machacas o picas el diente de ajo. Estudios publicados en revistas científicas como Journal of Antimicrobial Chemotherapy muestran que este compuesto tiene propiedades antimicrobianas interesantes.
Pero eso no es todo… ¿Quieres saber cómo algo tan simple puede marcar diferencia en tu rutina?
Lo que la ciencia dice sobre el ajo (sin complicaciones)
Investigaciones de universidades como la de Nottingham en Inglaterra han observado que el ajo puede ayudar a inhibir el crecimiento de hasta 14 tipos diferentes de bacterias comunes.
Otros estudios, como los revisados en la biblioteca médica PubMed, mencionan que también muestra actividad contra 13 tipos de hongos que causan infecciones molestas.
Lo mejor: no necesitas ser experto para aprovecharlo. La clave está en usarlo fresco y de forma constante.
Aquí viene lo interesante…
Continúa leyendo con «SIGUIENTE »»»