
Sin prometer milagros, un simple enjuague bucal con romero puede aliviar molestias leves y temporales .
Consejo: Infusiona unas cuantas hojas, añade una cucharada de miel y un chorrito de limón, deja que se enfríe un poco y luego haz gárgaras suavemente.
Adiós polillas, naturalmente
¡Olvídate de los productos químicos! El aroma del romero repele eficazmente los insectos no deseados en los armarios.
Consejo: Introduce las hojas secas en bolsas de tela y colócalas entre tu ropa.
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