ingredientes:
4 a 5 tazas de sandía fresca cortada en cubos,
1 cucharada de azúcar (opcional),
1 cucharada de jugo de limón,
cubitos de hielo,
hojas de menta para decorar,
una pizca de sal negra (opcional).
Estos ingredientes son sencillos y fáciles de encontrar en la mayoría de las cocinas.
Puedes ajustar las cantidades según el número de personas a las que vayas a servir.
Preparación:
Comienza tomando una sandía fresca.
Lávala bien bajo el grifo.
Luego córtala por la mitad con un cuchillo y después en trozos pequeños o cubos.
Retira con cuidado todas las semillas negras, ya que pueden afectar la textura del jugo.
También puedes encontrar sandías sin semillas en las tiendas, que son más fáciles de usar.
A continuación, coloca los cubos de sandía en una licuadora. Agrega azúcar si quieres un jugo más dulce.
Como la sandía es naturalmente dulce, muchas personas no le agregan azúcar.
Luego agrega jugo de limón para un sabor fresco y ligeramente ácido.
El limón también realza el sabor y el aroma del jugo.
Finalmente, agrega unos cubitos de hielo a la licuadora.
Licúa todo durante uno o dos minutos hasta obtener un jugo suave y cremoso.
Si prefieres un jugo más ligero, agrega un poco de agua fría.
A algunas personas les gustan los jugos espesos, mientras que otras los prefieren más ligeros.
Después de licuar, cuela el jugo con un colador si quieres una textura más fina.
Este paso es opcional.
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