
En esta prueba visual, los cuatro vasos A, B, C y D parecen contener la misma cantidad de agua. La diferencia radica en los objetos colocados en su interior: un clip, una pelota de béisbol, una goma de borrar y un reloj.
A primera vista, muchas personas se guían simplemente por el aspecto del nivel del agua. Sin embargo, un detalle lo cambia todo: el espacio que ocupa cada objeto en el vaso. Cuanto más grande sea el objeto, menos espacio habrá para el agua.
Ahí es donde entra en juego la lógica.