Algunas creencias advierten sobre ciertos errores comunes:
Colocarlo simplemente como decoración, sin reflexión ni fe.
Pensar que protege automáticamente, sin una vida espiritual constante.
Colocarlo en cualquier lugar, sin respeto por su significado.
La cruz no sustituye la fe ni la vida espiritual, sino que las acompaña y fortalece, recordando a cada miembro de la familia que la verdadera protección y transformación provienen de una fe vivida con consciencia, constancia y amor.
Continúa leyendo con «SIGUIENTE »»»