
Muy oscuros, casi negros, estos ojos desprenden una fuerte presencia.
Suelen asociarse con una personalidad apasionada, decidida y enérgica. Quienes las padecen saben lo que quieren y avanzan con confianza.
Ojos grises: tranquilos y lúcidos

Aunque son menos comunes, los ojos grises intrigan por su tonalidad cambiante.
Suelen asociarse con una personalidad tranquila, reflexiva y observadora. Las personas con ojos grises mantienen la calma y analizan las situaciones con sutileza.