¿A qué se debe esta diferencia de interpretación? Todo se reduce a un factor fundamental de nuestra visión: la sensibilidad al contraste. Es esta capacidad la que nos permite, por ejemplo, leer una señal de tráfico en la niebla o detectar una sutil sombra en una pared blanca.
En la imagen en cuestión, los números más visibles se encuentran en el centro, donde el contraste es mayor. Por el contrario, los que se ubican hacia los bordes se ven borrosos, casi invisibles para quienes tienen una menor sensibilidad a estos matices. En consecuencia, dependiendo de la percepción visual, es posible que solo se perciba una parte del número total.