buenas noticias)
Este tipo de reto revela algo: solemos estar tan acostumbrados a realizar varias tareas a la vez que nuestro cerebro anticipa antes de observar. Una amiga lee “romper”, “freír”, “comer”, ¡y listo! Se imagina tres acciones distintas, por lo tanto, tres huevos diferentes. ¿Te pasa lo mismo? No te preocupes: es precisamente porque tu mente es aguda y está acostumbrada a reaccionar rápidamente.
El truco consiste en entrenar tu capacidad para detenerte un instante, como un pequeño «alto, déjame releer». Y si quieres un secreto profesional: este pequeño reflejo es un aliado fantástico en el día a día. Para comprender la información, para afrontar una situación inesperada, para tomar decisiones con más calma… en resumen, para simplificar tu vida.