
En muchas culturas, los clavos de olor se utilizan después de una comida copiosa. Y con razón: ayudan a reducir la hinchazón, estimulan la digestión y alivian las molestias digestivas.
Sus propiedades tónicas favorecen la producción de enzimas digestivas y previenen esa sensación de pesadez después de una comida copiosa.
Para obtener el máximo efecto , mastique una después de una comida o añada una pizca de polvo a una infusión caliente con jengibre o canela.