Trae un cuaderno, un lápiz y una foto de un árbol con textura.
- Encierra en un círculo las zonas de sombra y luz.
- Localiza dos “ojos” (nudos o grietas cercanas) y dibuja el contorno de una cara.
- Sugiere más de lo que dibujas: un arco para una ceja, una coma para una boca.
- Elimina lo superfluo y realza tres contrastes clave.
En tan solo unos minutos, tendrás una galería de retratos de bosques, una experiencia relajante al crearlos y fascinante al contemplarlos.
Mirar las cosas desde una perspectiva diferente ya es ampliar nuestra comprensión del mundo.
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