¿Y qué pasa con los modelos llamados "resistentes a la intemperie"?
Algunos candados más nuevos o de alta gama se basan en otras estrategias: sellos protectores, mecanismos cerrados o materiales menos sensibles a la humedad. Son ideales para entornos muy expuestos, como las zonas costeras. Sin embargo, el modelo clásico con orificio de drenaje sigue siendo muy popular. ¿Su punto fuerte? Un diseño fiable, fácil de mantener y que ha demostrado su eficacia a lo largo de los años para proteger sus pertenencias a diario .
Por qué conocer este detalle cambia tus hábitos
Conocer el propósito de ese pequeño orificio te ayudará a adoptar los hábitos adecuados. Recordarás orientar la cerradura hacia abajo para facilitar el drenaje, realizar su mantenimiento regular o elegir un modelo adecuado para su uso previsto. El resultado: menos frustraciones, menos reemplazos innecesarios y pertenencias mejor protegidas a diario.
Porque, en el fondo, este pequeño agujero nos recuerda que un detalle bien pensado puede transformar un objeto ordinario en un auténtico aliado cotidiano.