
Es el truco de costura más básico… ¡y sin embargo, a menudo olvidado! La puntada de refuerzo consiste en repasar los últimos centímetros de una costura para fortalecerla. Es como un pequeño paso atrás que evita que los hilos se aflojen con el tiempo.
Ideal para zonas de alta tensión como las costuras de los hombros, los forros de los bolsillos o las cinturillas. Es un paso sencillo, pero marca la diferencia en cuanto a durabilidad.
Consejo profesional: Fijar en diagonal
Todos nos hemos acostumbrado a colocar los alfileres perpendicularmente a la línea de costura. Sin embargo, ¡colocarlos en diagonal lo cambia todo!
¿Por qué? Porque proporciona un mejor agarre a la tela. El resultado: se mueve menos bajo la máquina o la aguja, las líneas son más uniformes y las costuras… sin duda, tienen un acabado más profesional.
Ventaja adicional: también facilita la extracción de alfileres al coser. ¡Menos movimientos, más fluidez!