
Aquí es donde el método se vuelve fascinante. La patata actúa como una auténtica reserva natural de nutrientes. Rica en almidón y minerales, ayuda a nutrir el esqueje y a estimular la formación de nuevas raíces, sin necesidad de fertilizantes químicos.
No se trata de plantar la patata junto con la orquídea, sino de extraer de ella una solución nutritiva para usarla antes de trasplantarla a la maceta.
Lo que necesitas
- una patata
- un diente de ajo
- un poco de agua
- tijeras de podar limpias
- guantes
Método
- Empieza por quitar todos los brotes de la patata y luego córtala en trozos.
- Añade un diente de ajo finamente picado, conocido por sus propiedades protectoras naturales.
- Mezcla todos los ingredientes con un poco de agua en un recipiente.
- Cúbralo y déjelo reposar en un lugar oscuro durante unos días, pero no más de una semana.