ANUNCIO

Mi nuera llamó: “Tu hijo falleció hoy. No recibirá…

ANUNCIO
ANUNCIO

O puedo elegir construir un futuro mejor. Y yo elegí reconstruir con mi mamá, con mi hijo, con mi nueva esposa, con amor, con verdad, con justicia. Beatriz intentó matarme, pero lo que no sabía es que al hacerlo me hizo renacer, me hizo más fuerte, me hizo valorar cada segundo de vida, cada abrazo, cada sonrisa. Y por eso, de un modo extraño, doy gracias, no a ella, jamás a ella, sino a la vida, por darme una segunda oportunidad, por enseñarme quién importa de verdad, por enseñarme que la familia no es quien comparte tu sangre o tu.

apellido, es quien está a tu lado cuando todo se cae a pedazos, quien te levanta cuando te caes, quien te abraza cuando ya casi te rindes. Y yo tuve eso, tengo eso y lo llevaré conmigo hasta mi último día. La historia de Beatriz terminó en una celda, pero la mía, la mía sigue llena de vida, llena de amor, llena de esperanza, porque al final lo que cuenta no es cuantas veces nos caemos, es cuantas veces nos levantamos.

Y yo me levanté con ayuda, con amor, con determinación. Y aquí estoy, vivo, respirando, amando, siendo amado. Y eso para mí es la victoria, la más grande de todas. Si llegaste hasta aquí, muchas gracias por seguir esta jornada. Fue larga, fue difícil, pero necesaria, porque demuestra que no importa qué tan oscura sea la noche, siempre existe la posibilidad de un nuevo amanecer.

Continúa leyendo con «SIGUIENTE »»»

ANUNCIO
ANUNCIO