Miré a María.
—¿Qué cosas?
Ella evitó mis ojos.
—No me dijo mucho.
Yo sí entendí bastante.
Pero no iba a rechazar a mis nietos en la puerta.
—Pásenle, mis amores —dije, sonriendo—. Voy a prepararles chocolate y quesadillas.
Adentro, la casa volvió a llenarse de ruido infantil. Sofía dejó sus muñecas en el sillón y Diego se fue directo a buscar a los perros. Durante un rato quise creer que solo era eso: los niños extrañándome, Alfonso reconociendo que conmigo estaban bien.
Hasta que, mientras revolvía el chocolate en la olla, escuché a Sofía decir en voz bajita:
—Mami y papi pelearon otra vez por ti.
Me agaché a su altura.
—¿Por mí?
Ella asintió con la seriedad rara de los niños cuando llevan demasiado peso encima.
—Mami dice que eres egoísta y que te volviste loca. Papi le dice que se calle. Luego ella llora. Luego él ya no dice nada.
Se me apretó el estómago.
—¿Y tú qué piensas?
Sofía se encogió de hombros.
—Yo pienso que cuando estás loca, no haces tortillas derechitas.
A veces los niños ven más claro que los adultos.
Esa noche, cuando ya estaban dormidos, me llamó Alfonso.
—Mamá, ¿llegaron bien?
—Llegaron. ¿Cuándo vienes por ellos?
Silencio.
—Pensábamos que tal vez podrían quedarse una o dos semanas.
—¿Pensábamos quién?
—Isabel y yo.
Ahí estaba otra vez el plural que escondía la cobardía.
—¿Y para qué se van a quedar una o dos semanas?
—Necesitamos tiempo para resolver asuntos… financieros. Legales también.
La sangre se me enfrió.
—¿Legales?
—Mamá, no empieces. Solo digo que hay preocupación. Lo que hiciste con la casa, tu forma de reaccionar… hay personas que creen que quizá—
—¿Que quizá qué, Alfonso?
No contestó enseguida. Lo escuché respirar.
—Que quizá no estás tomando las mejores decisiones.
Cerré los ojos.
Ya no era duda. Ya no era sospecha. Ya no era Isabel sembrando veneno a solas. Ahora mi hijo estaba usando a mis nietos como puente emocional mientras del otro lado cocinaban cómo declararme incapaz.
—¿Dónde está Isabel? —pregunté.
—En la casa.
—¿Haciendo qué?
Otra pausa.
—Haciendo llamadas.
Colgué.
Continúa leyendo con «SIGUIENTE »»»