- Tritura un diente de ajo fresco para liberar la alicina.
- Aplique una capa fina sobre las encías o los dientes con un hisopo de algodón.
- Dejar actuar durante un máximo de 1 a 2 minutos y luego enjuagar bien con agua limpia.
Consejo: Mezcla ajo con una pizca de sal marina fina para potenciar su efecto purificante y exfoliante suave; es perfecto para ayudar a eliminar la placa.
Precaución : Si experimenta alguna molestia, enjuague inmediatamente. Las membranas mucosas de la boca son delicadas; pruebe siempre primero en una pequeña zona .
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Enjuague bucal de ajo
Una alternativa más suave para encías sensibles.
- Pica un diente de ajo y déjalo en remojo durante 5 minutos en agua tibia .
- Filtra el agua y úsala como enjuague bucal natural .
- Haga gárgaras durante 1 minuto y luego enjuague.
Este método más suave purifica sin ser agresivo y deja una duradera sensación de limpieza .
¿Y qué hay del mal aliento?
Como era de esperar, el ajo no se caracteriza precisamente por su aroma sutil. Por suerte, basta con seguir unos sencillos pasos para neutralizar el olor:
- Mastique unas hojas frescas de menta o perejil después de usarlo.
- O bien, haga un enjuague rápido con vinagre de manzana diluido (1 cucharada en un vaso de agua).
Resultado : Aliento fresco recuperado, sin comprometer los beneficios del tratamiento.