Algunas personas nunca se reclinan completamente en su silla.
Sentarse al borde del asiento puede indicar un temperamento dinámico, entusiasta y orientado a la acción. Estas personas suelen sentir que están constantemente en movimiento, incluso cuando están sentadas.
Sin embargo, esta postura también puede revelar una mente muy activa que a veces tiene dificultades para relajarse o detenerse.