Lo que realmente revela esta prueba
En definitiva, esta prueba no mide la “edad mental”. Simplemente pone de manifiesto nuestra forma de observar.
Algunos se guían por el instinto, otros se toman el tiempo para analizar y otros exploran todas las posibilidades. Y ninguno de estos enfoques es mejor que otro.
La verdadera riqueza reside en esta diversidad de percepción. Porque en la vida, como cuando nos enfrentamos a una imagen, todo depende de la atención que decidimos prestarle.
A veces, basta con mirar las cosas desde una perspectiva diferente para descubrir un mundo que no era evidente a primera vista. Las fascinantes pruebas visuales y la percepción cerebral son ejemplos perfectos de ello.