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Jabón de aloe casero fácil de hacer

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Método fácil para hacer jabón de aloe casero

A continuación, se presenta la fórmula más accesible, que utiliza la técnica de fusión y vertido (melt and pour). Es ideal para principiantes porque no requiere manipular sosa cáustica ni medir temperaturas críticas.

Ingredientes

  • Base de jabón de glicerina neutra: 500 gramos (se consigue en tiendas de insumos cosméticos). Preferir una base transparente o de leche de cabra, ambas compatibles con aloe.

  • Gel fresco de aloe vera: 3 cucharadas soperas (unos 45 ml). Para obtenerlo: corte una hoja de aloe, lave, retire las espinas, abra y extraiga la pulpa con una cuchara. Licúe suavemente sin añadir agua.

  • Aceite vegetal opcional: 1 cucharadita de aceite de coco fraccionado o de almendras dulces (potencia la suavidad).

  • Vitamina E: 5 gotas (conservante natural y antioxidante).

  • Aceite esencial al gusto: 10-15 gotas de lavanda, árbol de té o menta (opcional, para aroma y beneficios extra).

Materiales

  • Cuchillo o espátula

  • Molde de silicona (mejor si es individual para pastillas de jabón)

  • Recipiente de vidrio apto para microondas o baño María

  • Pulverizador con alcohol isopropílico o de quemar (elimina burbujas)

Paso a paso

  1. Cortar la base: Trocear los 500 g de base de glicerina en cubos pequeños (unos 2 cm) para que se funda uniformemente.

  2. Fundir la base: Colocar los cubos en el recipiente de vidrio y calentar en microondas en intervalos de 30 segundos a potencia media, removiendo cada vez. También puede hacerse al baño María. No debe hervir; basta con que esté líquida (unos 60-65 °C).

  3. Templar ligeramente: Esperar 1-2 minutos hasta que la base fundida esté tibia al tacto (unos 50 °C). Este paso es crucial para no degradar las enzimas del aloe.

  4. Agregar los ingredientes activos: Añadir el gel de aloe, el aceite vegetal, la vitamina E y los aceites esenciales. Mezclar con suavidad pero con rapidez, usando una espátula de silicona. Evitar introducir aire en exceso.

  5. Verter en moldes: Rociar previamente los moldes con un poco de alcohol (esto ayuda a que el jabón se desmolde sin burbujas). Verter la mezcla lentamente.

  6. Eliminar burbujas superficiales: Pulverizar ligeramente la superficie con alcohol. Las burbujas desaparecerán al instante.

  7. Reposo: Dejar enfriar a temperatura ambiente durante 4-6 horas (o 1-2 horas en nevera, pero sin congelar). El jabón estará listo cuando esté firme al tacto.

  8. Desmoldar y curar: A diferencia del jabón de sosa, la glicerina está listo para usarse de inmediato. Sin embargo, si se deja reposar 48 horas en un lugar seco y fresco, la barra se vuelve más dura y duradera.

Conservación y vida útil

 

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