
Si prefieres un enfoque “suave desde dentro”, opta por una infusión de jengibre y cúrcuma, dos ingredientes conocidos por sus efectos cálidos y calmantes.
Hierve unas rodajas de jengibre fresco y media cucharadita de cúrcuma en 250 ml de agua durante 10 minutos . Cuela, añade un poco de miel si lo deseas y disfruta. Es la bebida perfecta para relajar el cuerpo a la vez que favorece la digestión y las defensas naturales.
Precauciones a tener en cuenta
Incluso los remedios naturales requieren un mínimo de precaución. El aceite de laurel solo debe usarse externamente y sobre piel sana. Evite aplicarlo sobre heridas o zonas irritadas.
Si la molestia persiste, lo mejor es consultar a un profesional de la salud.
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