
- El fenogreco , un ingrediente estrella en el cuidado natural del cabello, está repleto de proteínas vegetales y vitaminas del grupo B. Estas pequeñas semillas fortalecen las raíces y reducen la caída del cabello. Además, su textura ligeramente gelatinosa suaviza el cabello, dejándolo flexible y sedoso .
- Las semillas negras ( o comino negro) son reconocidas desde hace siglos por sus propiedades revitalizantes. Estimulan el crecimiento del cabello, realzan su brillo y restauran la densidad del cabello debilitado.
- Las semillas de lino , ricas en ácidos grasos omega-3 y antioxidantes, nutren profundamente el cuero cabelludo a la vez que forman una base de gel ideal para tratamientos caseros. Recubren la fibra capilar sin apelmazarla, dejándola suave y sedosa.
- Por último, el aceite esencial de menta (¡siempre diluido!) favorece la microcirculación. Al estimular el cuero cabelludo, mejora el aporte de nutrientes necesarios para un crecimiento capilar sano y vigoroso.